La paz interior, por llamarla de alguna manera, nos produce grandes cosas, que podrían considerarse casi milagros…
Esa paz o pureza interior, nuestra verdadera forma de ser, se muestra por si misma cuando estamos en paz con el mundo y los demás… es por ello que no debemos gastar demasiado empeño en buscarla directamente, sino que más bien se nos muestra como un regalo cuando sabemos comportarnos correctamente con los demás…
… y se nos muestra como un ligero y dulce vacío interior… capaz de transmutarnos físicamente… y de inmortalizarnos (siempre que también tengamos suficientemente depurado el organismo por una alimentación végana natural)…